Esther López
“Meditar me ha abierto la mente y me ha hecho libre. Meditar ha sido para mí abrir la puerta interior donde guardaba las soluciones, mi potencial creativo y la tranquilidad que me robaba el ritmo de vida actual. Meditando he relativizado mi entorno y he conseguido canalizar mi energía donde realmente tenía que hacerlo y es útil: hoy”
“Fue buena idea vincular la meditación a determinados hábitos de mi vida diaria para así establecer una rutina constante.
Enseguida noté que descansaba mejor y que cada vez, desaparecían de manera impresionante los dolores menstruales (¡ya no tomo analgésicos!); no ha sido muy complicado continuar meditando.
Ahora me viene también mucho gusto ir a pasear al bosque o lejos de la ciudad y parece que vivo esta calma de la meditación multiplicada por mil.
También me da mucha pereza discutir, sobre todo porque noto de manera muy viva la inconsciencia o la poca autocrítica generalizada.
Con la meditación ha crecido de manera exponencial mi creatividad.
Dejaré que me siga sorprendiendo la meditación. Tengo 37 años pero es bien entrañable la ilusión que me hacen estos descubrimientos sobre mi persona.
‘Somos réplicas del Universo a escala’ y nuestra vida se rige por las mismas leyes de la naturaleza que crea y sostienen el Universo.”