Agustí Olivares
“El futuro de los niños está en manos de los niños. La felicidad de los niños está en manos de los maestros que meditan.”
“Durante la meditación a menudo me empapa una paz extraordinaria. A lo largo del día, saboreo con serenidad la convivencia cotidiana.”
“Desde que medito, de una manera serena y constante, una coherencia vital abrumadora se ha instalado permanentemente en mis actos.”
“Es sorprendente que, meditando, se pueda generar tanta energía.”